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viernes, 7 de enero de 2022

VOLVER AL AULA

 

VOLVER AL AULA

MELVIN MARTÍNEZ

melvinadalidmr@gmail.com

Nada más hermoso que un aula llena de sonrisas; signo de la esperanza de que un mundo verdaderamente mejor es posible.

Las escuelas no sólo están vacías, lloran añorando el bullicio tierno de los niños disfrutando su alegría.

Los centros educativos tienen mucho tiempo de estar abandonados. Solamente los recordamos por la onerosa propaganda y los grandes discursos, de una educación mejor, que los niños, sus padres, madres y maestros han escuchado confirmando la mentira, la demagogia cínica como injusticia permanente de los últimos doce años y medio de gobierno.

Volver al aula es urgente, pero antes que vuelvan los niños, los jóvenes y los docentes, deben llegar al aula acciones gubernamentales concretas. 

El aula, ese templo de ideales y esperanzas, de conocimiento, tecnología y arte no sólo lo conforman las paredes, el techo, el piso, el pizarrón. Lo más importante del aula son los niños, los jóvenes. Para ellos hay que invertir, en sus libros, en pupitres, en la ahora necesaria tecnología actualizada.

Los alumnos son el corazón de los centros educativos.

Hay que invertir en la soberanía y seguridad alimentaria de las familias de los educandos, la merienda escolar está bien, si es parte de la transformación del sistema económico neoliberal que sólo produce pobreza.

Hay que volver al aula garantizando no sólo la vida, con medidas de bioseguridad, sino la atención tierna, afectiva de docentes y padres comprometidos y motivados.

Volver al aula exige también dirigir la mirada a los docentes, gremio merecedor de un trato digno que reconozca su noble e importante labor.

Volver al aula llenando las escuelas de alegría, de condiciones pedagógicas aceptables, es una acción impostergable de la Revolución Educativa.

El abandono ha sido tan grande que las acciones son urgentes e impostergables.

El diagnóstico técnico y la lista de las necesidades concretas ya está hecha, los directores de los centros educativos las envían todos los años en febrero a sus autoridades inmediatas, casi siempre sin recibir respuesta.

Hace falta buscar recursos asegurar la transparencia y la inversión programada a partir de las prioridades.

Volver al aula y empoderar al docente, al Padre y madre de familia motores verdaderos del desarrollo educativo.

Volver al aula implica urgentemente convertir a los docentes en servidores de sus alumnos y de su pueblo.

Volver al aula significa una comunidad comprometida con la escuela, ese espacio de lucha donde se construye el futuro de la patria.

Volver al aula exige un compromiso académico, pedagógico de las nuevas autoridades, dejar de ver la educación como un mercado de oportunidades de empleo y trascender ya a transformaciones profundas que permitan a nuestros niños y jóvenes convertirse en hombres y mujeres de bien, profesionales o técnicos capaces de comprometerse para construir una sociedad nueva, justa, capaces de resolver sus problemas y los de su comunidad.

Volver al aula para que niños y jóvenes descubran sus talentos y se formen una conciencia social que les permita poner los dones dados por Dios, al servicio de la humanidad.

Urge volver al aula y transformar desde ahí la conducta ecológica, ambiental de toda la sociedad, para cuidar y proteger nuestro planeta, nuestra casa común.

Volver al aula nos obliga a elevar la acción pedagógica a su ideal mayor, a promover en las comunidades educativas un compromiso con el mundo, la ciencia, la tecnología, el arte, y el deporte, para la formación de ciudadanos con base axiológica, capaces de contribuir en la transformación, social, económica, cultural y política de la comunidad local y nacional.

Volver al aula para reconstruir la patria después de tanta corrupción y abandono.  

miércoles, 10 de febrero de 2021

PELIGROS DEL PHOTOSHOP

 

PELIGROS DEL PHOTOSHOP

MELVIN MARTÍNEZ

melvinadalidmr@gmail.com

Recientemente viajé al norte del país, transité por algunos pueblos y ciudades de los departamentos de Comayagua, Cortés, Yoro y Atlántida.

Las calles y carreteras están llenas de fotografías de hombres y mujeres sonrientes, en retratos evidentemente retocados, muy alejados de la realidad, en los casos de muchos que conozco. El photoshop y otras aplicaciones o software especializados en arreglar rostros, para ponerlos atractivos, fueron bien utilizados. Lamenté leer tan pocos mensajes esperanzadores. Exceso de demagogia fina, hipocresía de alto nivel.

Candidaturas para alcaldes, diputados y presidentes: vacías, sin propuesta. Puras fotografías. Evidente acción de mercadeo político, manipulación de masas. Abundan los candidatos acusados de corrupción. Muchos de los diputados que, al estar cuestionados por su deshonestidad, expulsaron la Misión de Apoyo Contra la Corrupción y la Impunidad en Honduras (MACCIH) que evidenció con pruebas los actos deshonestos de estos políticos, otros tales que impidieron ser investigados ejerciendo su autoridad, y que ni con toda la tecnología pudieron borrar de sus ojos la sonrisa malévola de las ansias de poder.

Fueron tantas las fotografías en afiches, banner, rótulos; que me animé a llamar a unos amigos dedicados al negocio de la publicidad. Me quedé impactado de cuanto es de onerosa la propaganda política. Me decía un amigo, esto sólo pasa cada 4 años y tenemos que aprovechar la temporada.

Es imposible para un hondureño, con salarios modestos, financiar una campaña política. Sencillamente imposible. Una campaña proselitista de estas, sumándole el costo de los anuncios televisivos y radiales significaría, para alguien que gana veinticinco mil lempiras mensuales aproximadamente unos 7 años de sueldo. Al conocer las cifras del costo de la propaganda política y compararlo con los ingresos posibles de algunos candidatos, decenas de preguntas surgen inevitablemente, y también vienen las especulaciones y las aseveraciones falaces como que: “sólo los que tienen dinero pueden participar en política”.

Al valor comercial de la publicidad proselitista, no agregamos la cantidad que los políticos deben repartir en forma de ayuda en efectivo o bolsas de víveres entre otras.

¿De dónde surge el dinero de las campañas políticas?

Habrá alguien en su sano juicio dispuesto a arriesgar fortuna por el afán de poder o en el mejor de los casos por su vocación de servicio.  Las fotografías colgadas en los postes de alumbrado eléctrico me responden que sí. Eso es evidente, pero lo más seguro es que estas campañas tan costosas estén contaminadas por dinero ilícito o por dinero de personas poderosas económicamente, que necesitan algunos favores en los diferentes poderes del Estado, para asegurar el crecimiento de sus fortunas.

Los partidos políticos en Honduras no tienen formas transparentes de recaudación de recursos económicos, para el financiamiento de sus campañas.

No conozco una instancia funcional que garantice una política limpia en el país.

Los candidatos a cargos de elección popular usualmente no rinden cuentas del origen del dinero utilizado en sus campañas. Esto es muy peligroso para la democracia porque es una puerta abierta para los delincuentes financieros, el narcotráfico y los grupos de poder que tendrían, del control gubernamental, un gran beneficio.

Seguro que entre tanto candidato hay algunos honrados, transparentes, leales al pueblo, sin embargo, con seguridad, no podrán tener presencia en el mercadeo político y el votante los verá desde la falacia de que “todos los políticos son iguales”.

¿Qué hacer frente a esta realidad? ¿Cómo evitar que el pueblo se deje engañar por una propaganda proselitista sin propuesta, vacía, manipuladora?

Desgraciadamente la pobreza en que vive más del 60% de la población y los bajos niveles educativos permiten que una buena cantidad de hondureños vaya a las elecciones a votar por candidatos que olvidarán a sus votantes más rápido que el tiempo que la intemperie tarde en despintar las fotografías retocadas.

Urge una educación política popular para formar conciencia ciudadana.

sábado, 2 de enero de 2021

FELIZ VIDA

 

FELIZ VIDA

MELVIN MARTÍNEZ

melvinadalidmr@gmail.com

Vamos a construir juntos la alegría.

Hagamos cierta la esperanza de un mundo transformado. 

Escribamos en la vida cotidiana las palabras acciones más alentadoras, porque las palabras se harán realidad carne, abrazo, sonrisa, beso, comida, libro, canción, trabajo, saludo fraterno.

Que brote de la piel de todos los hombres y mujeres honestidad, transparencia, Paz, solidaridad, amor. 

Cuidemos juntos, cada segundo, nuestra casa común. Plantemos árboles para que cuelguen en ellos los columpios donde jugarán felices los niños y las niñas.

Viene el tiempo de construir las escuelas más hermosas donde los niños querrán vivir durante y después del recreo.

Los doctores, las enfermeras nos enseñarán a no enfermarnos. Construiremos con nuestras manos centros de salud y hospitales para todos, porque los gobiernos ya no gastarán dinero en armas y ejércitos inútiles.

Fabriquemos juntos un mundo de utopías felices.

Vivamos para servirnos unos a otros. disfrutemos la felicidad reflejada en los rostros de los vecinos, de los prójimos, de la familia. 

Tendremos por fin gobernantes justos y honrados, aunque parezca imposible. Aprenderemos a elegir inteligentemente porque habrá escuelas, colegios y universidades para todos y en ninguna casa faltará el alimento.

Los niños y ancianos tendrán cama, techo, comida y libros. 

Las aldeas y ciudades serán inmensos espacios de convivencia fraterna, llenos de árboles y flores, cuidados y atendidos con amor por todos los novios y sus novias.

Los ríos los bosques y los mares serán verdaderos bienes comunes. 

Todo será como un gran paraíso donde el amor será el sentimiento vivido por todos y por todas, haciendo el bien en cada momento.

El buen vivir será fruto de la convivencia perfecta entre los seres humanos y la naturaleza.

Para entonces Dios verá hecho cierto su reino aquí en la tierra.

Y como nos dijo nuestro eterno poeta Roberto Sosa:

 "Juntos

recorreremos el andado y desandado camino.

Y nada haremos que no sea hermoso"

FELIZ VIDA.

 

martes, 15 de septiembre de 2020

WHATSAPPIZACIÓN DE LA EDUCACIÓN

 

WHATSAPPIZACIÓN DE LA EDUCACIÓN. 

MELVIN MARTÍNEZ. 

melvinadalidmr@gmail.com 

La educación hondureña se ha convertido en un gran desafío para los que la ven en serio, como camino de liberación y desarrollo.

El gran obstáculo es el desinterés gubernamental de invertir en la educación pública, a la que aspiran aprovechar niños y jóvenes de las mayorías de la población pobre y en proceso de precarización permanente.

La propaganda gubernamental, de su acción en este campo, es indignante si la comparamos con la improvisada y raquítica inversión en el sistema público de educación en el que existen infinitas carencias. 

Las disposiciones y acciones en educación son inoportunas y planificadas, durante la pandemia, solamente para una minoría que tiene acceso a internet, más o menos el 40 por ciento de la niñez y juventud, de los centros educativos gubernamentales.

Las autoridades celebran una cobertura que margina a la mayoría, y se auto engañan con una virtualización inexistente aun dentro de ese sector con acceso a internet.

Lo que realmente tenemos es una whatsappización del acto de enseñar. La aplicación virtual usada por casi la totalidad de los docentes y alumnos es el WhatsApp; muy pocos usan otras aplicaciones. Las aulas virtuales son casi inexistentes y los pocos que las usan sólo lo hacen con un número muy pequeño de los alumnos con conectividad.

Los grandes héroes de lo que hasta hoy se hace en educación son los docentes, que han sido más efectivos que sus autoridades al atender con materiales escritos, financiados por ellos mismos, a un porcentaje importante de alumnos sin conectividad. Los profesores también han invertido en tecnología y se han autoformado en los asuntos básicos de la informática.

Las estrategias propuestas por los tecnócratas de educación han sido poco usadas porque no se consultó, ni capacitó a los mentores para el aprovechamiento de las mismas.

La whatsappización fue más factible porque es lo que docentes, alumnos, padres y madres manejan.

Los docentes han multiplicado su trabajo y ampliado su horario de atención al alumnado.

Salvo muy raras excepciones, el magisterio ha sido empático con alumnos y padres de familia y en muchos casos han trascendido a acciones solidarias con las familias de los estudiantes ante la precariedad agravada como consecuencia de la crisis de salud y económica.

Pero hay ideas proactivas y esperanzadoras; comparto la del profesor Amilcar Tomé, Ex presidente del Colegio de Profesores de Educación Media de Honduras, quien plantea que "La situación en el sistema educativo es compleja y debe concebirse como un proyecto a construir, declarando lo que falta del año como un tiempo de construcción de propuestas alternativas. El magisterio debe continuar siendo propositivo y seguir capacitándose en tecnología virtual, uso de herramientas y plataformas tecnológicas, para valorar y utilizar en el futuro inmediato las buenas intenciones de aprovechar la tecnología informática. La currícula nacional debe construirse y plantearse desde las comunidades conforme las características culturales y socio económicas. La infraestructura educativa debe adecuarse a la nueva realidad tanto de la pandemia como de la tecnología pedagógica. El presupuesto educativo debe readecuarse a estas nuevas y antiguas necesidades".

Es urgente despolitizar y desburocratizar la toma de decisiones en el sistema educativo y darles una orientación pedagógica curricular.

Valorar la opinión de los docentes y sus organizaciones es fundamental para que las decisiones y propuestas se orienten hacia una real revolución educativa. 

Sólo es posible generar cambios en el sistema educativo empoderando a los profesores y profesoras en los procesos de transformación educativa.

 

domingo, 16 de agosto de 2020

MENSAJES URGENTES

 

MENSAJES URGENTES

MELVIN MARTÍNEZ

melvinadalidmr@gmail.com

Los docentes de Honduras recibimos infinitos mensajes, ante los que debemos responder de inmediato. Son preocupaciones de los alumnos, de sus madres, padres o encargados. Cerca de la mitad de nuestros estudiantes tienen uno o sus dos padres en el extranjero. Muchos son hijos de madres solteras trabajadoras. 

En general nuestros remitentes han sido siempre olvidados por el gobierno. Sus familias no tienen suficientes recursos para su alimentación o salud, peor para internet en esta pandemia, en la que sólo los que tienen conectividad son medianamente atendidos.

Escribió una madre: “En el trabajo cuesta que me paguen y no me ajusta para el Internet”

Un alumno escribió: "durante esta cuarentena le he estado ayudando a mi abuelo en la agricultura, de vez en cuando me da unos 15 lempiras, cuando puedo le pongo una súper recarga de 25 lempiras a mi teléfono y cuando me caen los WhatsApp, caen un montón de tareas.”

A otro docente le escriben: “En mi casa no tengo wifi, mis padres no tenían trabajo entonces empezamos a vender frutas  y verduras en la calle”.

“Soy alumna de administración hotelera me cuesta informarme porque no meto Internet al celular.”

Una alumna dice "Me estoy poniendo pilas, soy la única que le ayuda a mi mamá, ella pasa enferma. Estoy atrasada con las tareas”.

Otra estudiante escribió: “Soy de Los Planes municipio de Meámbar. En esta aldea no tenemos el acceso fácil al internet, para poder tener las tareas subimos al bordo de un cerro que está de 15 a 20 minutos y poder encontrar señal para el celular. Tengo que esperar ahí un tiempo a que se descarguen. Vivo sola con mi papá y no tengo quien pueda ayudarme en la casa.”

Otro dice: "Por favor que me puedan tener un poco de paciencia por la situación en que estoy, tengo tareas que no he podido entregar. No quiero perder mi año”.

Otra docente recibió: Quiero un gran favor soy la mamá de los muchachos que vinieron de traslado, es que fíjese que no tengo comida y tengo 6 niños y yo quiero que si por su medio me ayudan si puede, perdone"

Otro mensaje: “Yo no sé qué hacer mi situación de seguridad se ha empeorado porque me mataron a mi hermano hace un mes, viera.” 

A otro docente le escribieron: Profe viera yo estoy padeciendo de un gran dolor de cabeza y me dijeron que eran síntomas de derrame, se me duerme la cara, no aguanto hasta la vista me afecta. Disculpe profe.

Otro dice: “el motivo de este mensaje era para informarle que no tenía teléfono desde hace unos meses y por ese motivo no tenía contacto con mis maestros, y he faltado a varias tareas. Quería saber si hay alguna oportunidad de presentar tareas.” 

Los mensajes no dejan de llegar. Dicen otros: “Agradezco la comprensión de los profesores y profesoras, soy madre de 6 alumnos de diferentes niveles preparatoria, primaria, secundaria, universidad y es difícil, colapsó el celular, trabajan en uno para todos, luego la señal era débil. Gracias por los folletos que dan en el colegio.” 

“Uno de los cipotes tiró la mochila y dijo yo ya no sigo, mejor me salgo, pero aquí lo tengo haciendo tareas.”

“Profe quiero que me comprenda llega el momento que hasta una como madre se queda paralizada, no tenemos computadoras y sólo un  teléfono para tanta gente. Yo trabajo y viera he escapado de llorar  cuando mis hijos se estresan porque no quieren perder el año.”

Para los docentes la situación es difícil, asumir todo esto y dar respuestas animándolos a todos.  Debemos de ser empáticos, creativos, comprensivos, prácticos. Hay que responder con esperanza cada mensaje, cada llamada. Nos toca animar a los olvidados por el gobierno, a los más pobres, a esos alumnos que les llegarán tarde las recargas y los folletos de estudio que el gobierno no ha podido lograr hacer realidad en cinco meses.

Ahora ha salido un diputado incapaz de enfrentar la realidad, que en vez de gestionar fondos para la educación de honduras está  proponiendo cancelar el año escolar con una aprobación automática que es una aberración pedagógica y política.

Lo correcto es que el gobierno aumente su inversión en educación, legislando mecanismos para evitar la corrupción. Si no es así los niños y jóvenes de Honduras crecerán preguntándose: ¿Dónde está el dinero?

 

jueves, 23 de julio de 2020

LA LIBÉLULA Y LOS FUTBOLISTAS

LA LIBÉLULA Y LOS FUTBOLISTAS

Melvin Martínez 

Los niños jugaban la gran final del campeonato de fútbol, de los más chiquitines de la ciudad. Todos corrían contentos buscando el gol. El partido estaba reñido. Las promesas del fútbol no sabían si obedecer las instrucciones de su entrenador, de su profesor o de sus padres y madres que ya soñaban negociando, las habilidades futbolísticas de sus hijos, en el fútbol extranjero. De pronto el balón fue abandonado; un niño bello y con él todos los tiernos jugadores, corrieron tras una libélula hermosa que cabalgaba por todo el campo de fútbol, regalándoles a los  pequeñines una felicidad infinita reflejada en los rostros hermosos, inundados de sonrisas.


miércoles, 24 de junio de 2020

EDUCAR SIN EXCLUIR

EDUCAR SIN EXCLUIR
MELVIN MARTÍNEZ 
"Hay que volver a encontrar la profunda verdad evangélica de que debemos servir a las mayorías pobres" Monseñor Romero 9 de abril 1978.
Esta afirmación de San Monseñor Romero me inspiró para reflexionar sobre lo que pasa en el sistema educativo hondureño. 
Hay una gran preocupación de la Secretaría de Educación y de la mayoría de docentes por aprovechar las herramientas tecnológicas que ofrece la internet, para atender al alumnado que puede comprar tecnología y utilizar las propuestas  virtuales para el desarrollo de los contenidos de las asignaturas. Este interés es importante y permitirá salvar el año a un sector importante de la población estudiantil, sin embargo la mayor parte del estudiantado tiene como gran problema la accesibilidad a la tecnología, ellos no pueden adquirir ni teléfonos adecuados, ni televisión por cable, ni comprar internet para recibir las tareas asignadas por sus docentes. Esta población que puede llegar al 70%, si consideramos los datos del Instituto Nacional de Estadística de Honduras, estaría quedando fuera si la Secretaría de Educación no toma estrategias pedagógicas que se orienten a atender este significativo sector representado por los alumnos de las familias más pobres.
No podemos llegar a los centros educativos y la tecnología facilita el acceso, no sólo al conocimiento que pueden transmitir los docentes sino también a la información extensa en la red virtual, sin embargo el gran problema es la accesibilidad a la tecnología. 
Más o menos 30% del alumnado con acceso a la internet es el que tiene el privilegio de la preocupación de la secretaría de educación para ser atendidos. Es iluso pensar, por más leyes que aprueben, que las empresas de Internet y telefonía dejarán de hacer este gran negocio, regalando accesibilidad al estudiantado. 
 Por suerte hay muchos centros educativos en el país, principalmente de educación media, que han iniciado por su propia cuenta, ante la falta de iniciativa de la secretaría de educación, a imprimir los contenidos programáticos de las diferentes asignaturas y hacerlos llegar al estudiantado por diversas vías.  El gobierno debería tomar como referencia este esfuerzo de los docentes en varias partes del país e imprimir masivamente materiales de estudio que lleguen al alumnado, a través de los docentes, patronatos, padres de familia, garantizando aprendizajes significativos a partir de una selección de contenidos fundamentales de cada una de las asignaturas. 
En los primeros tres meses de cuarentena por el coronavirus no se ha visto interés gubernamental real para atender al estudiantado más pobre, que no tiene accesibilidad a la tecnología. 
Ya es tiempo que las autoridades  tomen iniciativas en este sentido; de todas maneras los docentes están desarrollando acciones para no excluir a los empobrecidos. 
Los medios de comunicación en las diferentes comunidades, tienen un rol importante en esta urgencia de atender a los alumnos más pobres.   Los padres de familia respetando el día que les corresponde salir en la cuarentena podrían reclamar estos materiales de estudio y ser el baluarte fundamental en el acompañamiento que deben dar a sus hijos para que puedan estudiar esos contenidos.
Fundamental es también la acción de los padres de familia para animar emocional y psicológicamente a sus tesoros. Hay una gran preocupación de alumnos y padres en torno si el año escolar se perderá.  Considero que eso depende de la actitud de las autoridades que deben invertir recursos, para acompañar a los docentes que deberán trascender la utilización de medios virtuales, para llegar por medios tradicionales a los estudiantes con menos posibilidades. 
Garantizar el año lectivo depende de la buena voluntad y ánimo que los docentes, padres de familia y medios de comunicación podamos promover en el estudiantado.
La accesibilidad a la tecnología es el principal problema pero la voluntad y la conciencia social para atender a los más pobres es la gran solución.
Un docente Define su identidad y su conciencia profesional a partir del hacer en servicio de los alumnos más necesitados que son su prójimo.